Mi crítica (constructiva) de la última pelicula de StarTrek

Hoy se estrenaba la última película de Star Trek y yo moría por verla. Tuve que esperar a que termine mi clase y poder entrar en la última función del día en el cine mas cercano. De suerte, cerca a la medianoche, la asistencia fue mínima tomando en cuenta que se trata del primer día de lanzamiento.

En la cola me encuentro con unos pocos trekkies que también han acudido a disfrutar de la película. Estos no son tan fanáticos como los que deben haber estado temprano o los que lograron entrar en la escueta lista para el pre-estreno. Soy el segundo en la cola, alegre de tener la oportunidad, aunque tarde, de poder ubicarme en el centro de la sala.

Como había leído en las criticas, la peli es buena, muy buena. No contaré la trama porque eso seria atentar contra los intereses en la saga que tanto me gusta, pero creo que si puedo comentar mis conclusiones.

Primero, los efectos especiales son magníficos así como la escenografía. Por fin encuentro creíble esta escenografía. En la última serie de Star Trek “Enterprise” en la que el Jonathan Archer es el capitán del Enterprise (muy previo a Kirk y la serie original), la nave, a pesar de que seguro el equipo encargado de diseño se esforzó, no llega a lucir mas rudimentaria que en la serie original de los sesentas. Esta nueva nave que aparece en la película se ve como la nave de Kirk pero con mas detalles, mas no mas avanzada. En escenografía la película logra un veinte.

Los efectos especiales también deben ser contados. Estupendos. Me encantó el cambio que hicieron con el efecto del salto a warp, mas no tanto con la tele-transportación. Por supuesto se perdona el uso de sonidos producidos en el espacio, a pesar que ahora es mas sabido por la gente común que no pueden haber sonidos donde no hay materia (como en el espacio = nada = vacío). Sería aburrido ver una batalla de naves a lo mudo.

En subestimaciones al espectador solo tengo una queja. Si Gene Roddenberry siguiera vivo no habría permitido usar un agujero negro de manera tan inofensiva.

Los agujeros negros son una concentración de masa tan compacta que adquiere una gran densidad y como resultado un campo de gravedad muy intenso. Nada puede escapar del campo gravitatorio de un agujero negro, ni siquiera la luz. Incluso el tiempo se ralentiza al acercarse a su horizonte. Su gravedad es tan monstruosa (millones de G’s, y en la tierra solo soportamos 8G’s) que si te colocas a unos miles de kilómetros de ella y te atrapa, te trituraría tan rápido que los estímulos de dolor no tendrían tiempo de llegar al cerebro. Sin embargo, en la película, una nave es incluso capaz de mantenerse dentro de esta anomalía y sobrevivir varios segundos. Eso es físicamente imposible. Estamos hablando de un monstruo que convierte planetas enteros en granos del tamaño de un punto de arena.

Pero no fui al cine esperando un documental, lo que los espectadores quieren es, sobretodo, pasarla bien. Y claro que lo he pasado bien. Es una de las mejores películas que he visto.

Ahora si, estando satisfecho, me voy a dormir.

1 respuesta

  1. Epsiloom dice:

    Es interesante leer una critica positiva a lo que algunos llaman “El fin de Star Trek”.

    Pero bueno, como gustos, colores…

    PD:¿Y si no fuera un agujero negro si no un micro-agujero-negro?….

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